Piquadro ha dado otro paso decisivo en su camino hacia la sostenibilidad. Tras el giro verde realizado con el uso de materiales reciclados, el empleo de pieles de cadenas de suministro certificadas y el proyecto de apoyo a la comunidad de sus montañas, la conocida compañía italiana anuncia ahora la neutralidad de carbono para todo el Grupo.

El objetivo de la enseña se basa en compensar las 1.896 toneladas de CO2 producidas por las empresas del Grupo, integrado por Piquadro, The Bridge y Lancel. Esta medida se llevará a cabo a través de créditos de carbono certificados generados gracias a la reforestación de áreas altamente degradadas del Cerrado en Brasil, la zona tropical con mayor biodiversa del mundo.

Según informan desde Piquadro, este proyecto, desarrollado y gestionado por la empresa boloñesa Carbon Credits Consulting, permite la recuperación y restauración del bosque nativo a la vez que contribuye a proteger el ecosistema y mejorar las condiciones de vida de las poblaciones locales. Al mismo tiempo, gracias a esta iniciativa, la compañía logra compensar la huella de carbono relacionada con las actividades corporativas. Está claro que el Grupo Piquadro asume otro importante compromiso con la sostenibilidad ambiental, allanando el camino para un nivel de responsabilidad aún mayor. De hecho, los responsables de la firma recuerdan que comenzarán gradualmente a compensar las emisiones de CO2 relacionadas con la producción de algunos de los artículos más vendidos.

En este sentido, para Piquadro, The Bridge y Lancel se identificaron unos 15 productos entre las líneas más vendidas y se calculó la cantidad de CO2 emitida para cada uno con el objetivo de compensarlo mediante la compra de créditos de carbono certificados adicionales. Piquadro será así una de las primeras empresas del mundo, no solo en su sector, en haber asumido tal nivel de compromiso.

Los llamados créditos de carbono o certificados de compensación son el medio a través del cual resulta posible mitigar los efectos de la gigantesca huella de carbono que representa la producción global de CO2, principal causante del cambio climático. Un bono de carbono equivale a una tonelada de CO2 evitada o extraída de la atmósfera mediante el desarrollo de proyectos certificados, incluidos los proyectos forestales, que no solo capturan el CO2 atmosférico, gracias a la fotosíntesis clorofila de las plantas, sino que contribuyen al beneficio de la biodiversidad y que ayudan a las comunidades de la zona donde se pone en marcha el proyecto.

Además de compensar la huella de carbono del Grupo ejecutando un proyecto de reforestación, Piquadro está implementando importantes medidas para acelerar la transición energética y en este contexto acaba de completar la instalación de un sistema fotovoltaico de 173 kW en la sede de Gaggio Montano. Gracias a tecnologías punteras, este trabajo, realizado en colaboración con Enel X, contribuirá a reducir un 46% el consumo anual de energía, generando anualmente 190 MWh de electricidad a partir de energía solar, y evitando, así, la emisión de 95 toneladas de CO2 a la atmósfera al año.

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